Aprendiendo juntos

Los conflictos surgen cuando dos o más personas no se entienden, cuando no han sabido comunicarse. Muchas veces cuando discutimos lo que hacemos es interrumpir a la otra persona para que nuestra opinión sea la que prevalezca y tener el sentimiento de que tenemos razón y el otro no. No nos paramos a escuchar lo que el otro dice, lo que esta sintiendo y no valoramos que su opinión, aunque distinta, puede ser verdadera y enriquecedora para todas las partes. Aprender a escuchar es imprescindible para tener una vida social plena, amplía nuestros puntos de vista, nos lleva la negociación, desarrolla nuestra empatía y nos enseña a expresarnos mejor.

En los centros escolares, los conflictos se resuelven a través de procesos de mediación escolar o asambleas donde la escucha activa juega un papel importante. Gracias a ella se valoran la participación, la responsabilidad, la expresión de sentimientos y necesidades. Se  rechazan las acciones violentas pero no a las personas. Estos valores favorecen los sentimientos de bienestar y de justicia en la comunidad.

La escucha activa es necesaria en la resolución de conflictos ya que se centra en cómo se han sentido las personas implicadas y no en lo que ha acontecido.

La escucha activa se fomenta entre los participantes a partir del diálogo, en base a compartir sentimientos y pensamientos sobre cómo ha afectado lo que ha pasado durante y después del conflicto. Además, a través del diálogo surgen las necesidades y acciones que se podrían llevar a cabo para solucionar el conflicto. La gestión de conflictos mediante la escucha activa promueve la expresión de sentimientos y necesidades y la empatía para entender cómo nos afectan los problemas.

Además, la escucha activa y la expresión de sentimientos ayudan a la transformación, visibilizando el cambio y las necesidades de cada persona. Los conflictos son una oportunidad para el cambio y la mejora, nos ayudan a crecer como personas y a identificarnos con los demás. En los procesos de mediación para la resolución de conflictos la escucha activa es un elemento clave, como bien dice el refrán: “hablando se entiende la gente”. Porque no es lo mismo oír que escuchar.